Barrios populares de América Latina
Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales
Andamios. Revista de Investigación Social
Convoca
A todas las personas que llevan a cabo labores académicas y de investigación en instituciones públicas y privadas, a presentar sus artículos para ser considerados en el dossier del número 62 (septiembre-diciembre de 2026), dedicado al tema:
Barrios populares de América Latina: entre la precariedad, el riesgo y el mejoramiento
Presentación
La mayor parte de las áreas urbanas latinoamericanas han sido autoconstruidas por sus habitantes de bajos ingresos, no sólo sin apoyo del Estado sino a menudo contra disposiciones normativas urbanísticas y medioambientales consignadas en el marco jurídico. La gran capacidad constructora de la población se muestra y demuestra en la autoconstrucción/autogestión de viviendas, barrios y (grandes extensiones de lo que hoy se consideran) ciudades. En el marco de sus recursos escasos y sus formas de organización, la población también ha creado equipamientos sociales y espacios públicos para facilitar su vida, como es el caso de centros sociales polifuncionales. Esta forma de producir el espacio urbano ha recibido distintos nombres en los diversos países latinoamericanos: asentamientos informales, irregulares o ilegales, barrios piratas, barrios precarios, campamentos, colonias clandestinas, chabolas, favelas, solares, núcleos de paracaidistas, ranchos, pueblos jóvenes, tugurios, villas miserables o villas miseria, etcétera. Se trata de un fenómeno que en América Latina comparte muchas causas estructurales, expresiones físicas y agencias sociales.
La época de mayor autoproducción de los barrios populares ocurrió en el siglo XX, en el marco de la gran urbanización desencadenada por las políticas de industrialización y sustitución de importaciones, entre las décadas de 1940 y 1980. Esto aconteció en cada país y ciudad con distintas especificidades, temporalidades e intensidades. La reacción de los gobiernos nacionales y locales frente a esta problemática ha sido y sigue siendo ambigua y contradictoria con momentos de tolerancia, omisión, desalojos, reubicaciones, negociaciones, regularizaciones y/o mejoramientos, en el marco de relaciones asimétricas de poder mediadas por relaciones clientelares y corporativas y diversas formas de participación social y ciudadana.
En la década de 1950 esta fenomenología urbana dio paso a estudios diversos encuadrados por debates teóricos en torno de la marginalidad, la dependencia, la sobreexplotación de las clases trabajadoras, el surgimiento y fortalecimiento de los movimientos sociales, la libertad de construir, la burocracia del estado benefactor, entre otros. Mientras que los habitantes de esos barrios populares fueron vistos como los marginados, los espoliados urbanos, los capitalistas pobres, los sujetos del cambio, la clientela corporativizada, etcétera.
Desde las décadas de 1980 y 1990 varios países y ciudades, fundamentalmente suramericanos, comenzaron a impulsar políticas de mejoramiento y urbanización de barrios populares en el contexto de nuevos escenarios urbanos y demográficos, en los que la migración campo-ciudad ha prácticamente concluido y las tasas de natalidad y crecimiento demográfico han disminuido considerablemente. Estas políticas públicas reconocían la irreversibilidad de los asentamientos populares, la imposibilidad de destruirlos y reubicar a la población en viviendas formales terminadas, así como la capacidad constructiva de la gente en la creación de vivienda, barrio y ciudad. Pero, asimismo, estas políticas observaban las carencias de esos barrios en materia de servicios, equipamientos e infraestructuras. Así, surgieron los programas Quiero mi Barrio y Plan de Emergencia Habitacional de Chile, Programa Integral de Mejoramiento de Barrios Informales (PRIMED) de Medellín, Favela Bairro de Río de Janeiro y los programas de mejoramiento barrial de Argentina. Estas políticas han sido posteriormente introducidas en otros países y ciudades, como el Programa Hábitat 2002-2006 en México y el Programa Comunitario de Mejoramiento Barrial, desde 2007, en la Ciudad de México. Algunas políticas de atención a los barrios populares de origen informal han sido premiadas por Naciones Unidades y otros organismos internacionales y se convirtieron en modelos que circulan en más países y ciudades.
En algunas ciudades, como Medellín y Bogotá, el mejoramiento de barrios populares escaló con la introducción de modernas e innovadoras infraestructuras sociales (bibliotecas, casas de cultura, centros sociales) y medios de trasporte colectivo (funiculares, escaleras eléctricas) y con el uso de metodologías participativas, al grado de llamarle urbanismo social a esta forma de actuar. En este escalamiento del mejoramiento de barrios se ubican las Unidades de Transformación y Organización Para la Integración y Armonía Social, para hacerlas coincidir en sus siglas como UTOPIAS, que entre 2018 y 2024 se construyeron y empezaron a funcionar en Iztapalapa, Ciudad de México. En varios programas de mejora de barrios un actor central ha sido el Banco Interamericano de Desarrollo, que curiosamente no está presente en las UTOPIAS de Iztapalapa, donde más bien ha ocurrido una relación y cooperación horizontal entre las ciudades de Medellín y la capital mexicana.
En resumen, después de décadas, los barrios populares paulatinamente se fueron consolidando gracias al esfuerzo de sus habitantes e intermitentes inversiones públicas. En el marco de relaciones desiguales de poder, muchos barrios populares, en su origen muy precarios y carentes de infraestructuras y servicios urbanos, conquistaron el derecho a ser parte de la ciudad, y fueron reconocidos, regularizados y en parte mejorados a través de cambiantes políticas públicas y de colosales esfuerzos sociales solidarios que introdujeron infraestructuras y diverso tipo de servicios urbanos.
No obstante, no se trata de un fenómeno del pasado, pues en pleno siglo XXI se continúan creando nuevos barrios populares en periferias de las ciudades de América Latina, urbanizando áreas verdes y zonas con distintos tipos de riesgo. Son procesos que resultan al mismo tiempo de la pobreza estructural existente en la región y de la realización de distintos megaproyectos urbanos y políticas públicas que promueven inversiones privadas y conducen al encarecimiento de las ciudades, particularmente en sus áreas urbanas centrales, y al desplazamiento directo e indirecto de sus residentes. A ello se suma el fenómeno de la migración internacional desde países enmarcados por crisis económica, social y ambiental a países limítrofes y vecinos que ofrecen mejores condiciones y estabilidad política. Muchos de los inmigrantes en tránsito a los Estados Unidos o Canadá se quedan a residir en ciudades y países que supuestamente eran de paso y terminan por sumarse a los nuevos barrios populares precarios de reciente formación.
Por otra parte, frente a las contradicciones del Estado, un fenómeno que desde la década de 1990 (en algunas ciudades incluso antes) crece en los barrios populares es la presencia del narcotráfico y del crimen organizado. Mafias de tráfico de drogas y crimen organizado encontraron en los barrios populares y carentes de servicios y equipamientos, las condiciones favorables para emplear a jóvenes en el negocio del almacenaje, distribución y comercialización al mayoreo y menudeo de estupefacientes, y de otros negocios ilícitos como la venta de armas, la trata de personas, el cobro de piso, el secuestro, etcétera. Así, en el siglo XXI, uno de los mayores desafíos de las ciudades y sociedades latinoamericanas sigue siendo confrontar las carencias, problemas, riesgos, inseguridad y estigmas de los barrios donde habita la mayor cantidad de la población. Riesgos que se han acrecentado debido al cambio climático y la pandemia Sars-Cov-2. Ambos fenómenos han venido a profundizar las amenazas socio- naturales y a evidenciar las condiciones multidimensionales de la vulnerabilidad y la pobreza urbana.
Este dossier se propone explorar las investigaciones académicas que den cuenta de los alcances y desafíos de las políticas públicas para integrar física y socialmente los barrios populares de origen informal o irregular a la ciudad. ¿Cuáles han sido los aciertos, errores o limitaciones de los programas de urbanización de favelas, villas miseria o asentamientos humanos irregulares? ¿En qué medida las acciones físicas de mejora transforman socialmente los barrios? ¿Cuáles son las políticas, acciones y reacciones de los gobiernos locales frente a la emergencia de nuevas formas de urbanización irregular? ¿Cuáles han sido las implicaciones, positivas o negativas, para estas prácticas premiadas en los barrios populares autoconstruidos? ¿Cuál es el papel de las organizaciones internacionales de financiamiento en el mejoramiento de barrios latinoamericanos? ¿Hay diferencias en la mejora de barrios entre gobiernos con orientación de izquierda y de derecha? ¿Qué rol cumple la perspectiva de género en los procesos de urbanización de asentamientos informales, tugurios y otros similares? Y, más específicamente, ¿qué rol tienen las mujeres en los procesos de autogestión de asentamientos informales?
En este dossier se aceptarán propuestas de artículos producto de investigaciones recientes en los siguientes ejes temáticos:
- Regularización y urbanización de barrios populares: introducción de infraestructuras y servicios urbanos. Formas y alcances de regularización: uso del suelo, tenencia y propiedad de la tierra.
- Mejoramiento de barrios, escalas y formas, e integración física y social a las ciudades.
- Actores sociales protagonistas: movimientos sociales, líderes sociales, alianzas con partidos políticos, incidencia en políticas públicas, perspectiva de género, rol de mujeres en los procesos.
- Riesgos y mitigación de riesgos físicos derivados del cambio climático.
- Políticas y estrategias públicas y sociales frente al crimen organizado.
- Mercados inmobiliarios populares: alquiler, subalquiler y venta de viviendas, comercios y servicios.
Nota: Andamios, Revista de Investigación Social sólo publica artículos en español. Para este dossier, de manera excepcional, se recibirán propuestas de artículos escritos en portugués. De ser evaluados favorablemente serán traducidos y publicados en español.
Coordinación del dossier:
Dra. Camila Pereira Saraiva
Universidade Federal do ABC, Brasil
Dra. Yasna Contreras Gatica
Universidad de Chile
Dr. Víctor Delgadillo Polanco
Universidad Autónoma de la Ciudad de México
Fecha de publicación oficial de la convocatoria: 1 de diciembre de 2025
Fecha de cierre de la convocatoria: 31 de marzo de 2026
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