Feminismos y activismos en salud de las mujeres: saberes, prácticas y cuidados
Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social
Ichan Tecolotl
Año 37, Número 404 (febrero 2026)
Feminismos y activismos en salud de las mujeres: saberes, prácticas y cuidados
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Presentación
Victoria Raquel Rojas-Lozano
Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM
María del Rosario Ramírez Morales
Universidad de Guadalajara
El proceso salud/enfermedad/atención/cuidado (s/e/a/c), objeto de estudio de la antropología médica, ha experimentado una profunda renovación gracias a los activismos feministas que han intensificado su presencia en el siglo XXI. La intersección entre feminismos, salud y antropología representa uno de los campos empíricos más productivos y urgentes de sistematizar como campo de investigación contemporánea. El abordaje de la salud en su encuentro con los feminismos y los activismos emerge en un momento crucial, en que la necesidad de descolonizar y democratizar el conocimiento sobre la salud de las mujeres se ha vuelto imperativa.
Los feminismos han demostrado que las condiciones de salud de las mujeres están atravesadas por múltiples ejes de desigualdad: clase, etnia, territorio, edad, orientación sexual, entre otros. Esta mirada interseccional ha permitido visibilizar cómo las distintas opresiones impactan de manera específica en la salud y el bienestar de las mujeres, cuestionando el paradigma biomédico tradicional que ha ignorado estas particularidades. Un aporte fundamental de los movimientos feministas ha sido la revaloración de los saberes ancestrales y las prácticas locales de salud. Las comunidades de mujeres en barrios, pueblos originarios y periferias han desarrollado estrategias de cuidado y autocuidado que merecen ser estudiadas, visibilizadas y reconocidas en su dimensión política. Los activismos en salud emergen como espacios de sostén, resistencia y construcción colectiva, donde las mujeres se organizan para exigir su derecho a cuidar, ser cuidadas y autocuidarse.
Este número se propone como un espacio de diálogo y reflexión que integra diversos enfoques teórico-metodológicos sobre el proceso s/e/a/c desde una perspectiva feminista crítica, comunitaria y de cuidados, colocando en el centro la experiencia colectiva y el bienestar de las mujeres, considerando su carácter situado. El objetivo fundamental es identificar, a través de diferentes experiencias empíricas y ejes temáticos, el impacto que las epistemologías, metodologías y éticas feministas han tenido en la comprensión de la salud, el cuidado y el bienestar de las mujeres. Las contribuciones que conforman el dosier constituyen una cartografía plural de ese impacto, construida desde posicionamientos situados, metodologías comprometidas con la producción colectiva de conocimiento y apuestas que desafían las fronteras entre la investigación, el activismo y la vida desde sus sitios más profundos.
Para efectos de esta presentación, las contribuciones han sido agrupadas en tres ejes temáticos que orientan la lectura sin pretender fijar un orden único de recorrido. Cada eje nombra una preocupación común atravesada por varias colaboraciones, pero los textos también sugieren un diálogo de ida y vuelta. En este sentido, invitamos a leer el dosier como una trama y no como una secuencia.
Cuerpos, derechos y autonomía: el aborto como campo de disputa y cuidado
Una parte central del dosier articula la experiencia del aborto desde múltiples dimensiones. Olivia Mariana González-Márquez, en “Del silencio a la sororidad: el aborto como acto político y de cuidado”, explora los itinerarios abortivos a partir del concepto de agencia afectiva, mostrando cómo las emociones dejan de ser estados pasivos para convertirse en brújulas políticas que hacen del aborto autogestionado una práctica de cuidado colectivo. En sintonía con esta mirada, María Belén Herrero Martín, Alicia Sarmiento Velásquez y Victoria Raquel Rojas-Lozano hablan del acompañamiento emocional como práctica política y metodológica a través de la reseña del documental A todo lo que dije sí, producido por la Colectiva ADAS. Las autoras subrayan el carácter singular de esta organización, cuya metodología articula psicoterapia narrativa, psicoanálisis y feminismo para crear espacios de cuidado colectivo que honran la experiencia afectiva de las mujeres que deciden interrumpir un embarazo.
Desde la dimensión institucional del aborto, Victoria Raquel Rojas-Lozano, en su “Análisis y reflexión del Lineamiento Técnico para la Atención del Aborto Seguro en México”, argumenta que este documento, publicado en 2021, no constituye una concesión gubernamental espontánea, sino la formalización institucional de más de seis décadas de praxis feminista. La urgencia de visibilizar esas tensiones y contradicciones institucionales, ahora en el ámbito cotidiano, es el eje de la reseña que María del Rosario Ramírez Morales hace del cortometraje documental Misocompra (2023). A través del análisis de este trabajo cinematográfico de Andrea Ro Riggen, la autora registra la paradoja entre el reconocimiento internacional del medicamento y las barreras morales, informativas e institucionales que lo hacen inaccesible en la práctica cotidiana. De la misma manera, Aitza Miroslava Calixto Rojas propone en “¿Este cuerpo es mío? Los derechos sexuales y reproductivos en tensión”, un ejercicio autoetnográfico que interroga los límites de la agenda de la marea verde al invisibilizar las realidades de las mujeres rurales y de los pueblos originarios. El texto revela la colonialidad que persiste en las políticas reproductivas y la urgencia de una agenda interseccional. Finalmente, el texto de María de Lourdes Alejandra Miranda Herrera, Fátima Patricia Hernández Alvizo, Mariana Juárez Moreno y Leticia Martínez Martínez nos muestra el proceso de reconocimiento e implementación del derecho a decidir en San Luis Potosí, a un año de la despenalización del aborto, identificando los avances normativos, los límites institucionales y el papel del acompañamiento feminista en la garantía efectiva de la autonomía reproductiva.
Corporalidades en disputa: activismo, resistencia y re-existencia
Otro conjunto de contribuciones interroga las corporalidades marcadas por la enfermedad, la gordura, la menstruación y la experiencia sáfica como territorios de disputa y producción de saberes situados. Emma Magdalena Oropeza De Anda, en “Cáncer de mama: la cuerpA como archivo de opresiones, resistencias y re-existencias”, propone un análisis de la configuración subjetiva de mujeres que, tras ser diagnosticadas con cáncer de mama, transitan de pacientes oncológicas a activistas sociales. En este artículo, la autora reconstruye cómo la enfermedad activa sentidos subjetivos que permiten resignificar la corporalidad y convertir la experiencia del dolor en motor de organización colectiva e incidencia institucional. La corporalidad gorda es el centro de la reflexión de Izchel Adriana Cosio Barroso en “Sentipensar la salud: una praxis de los estudios críticos de la gordura”. A través de una revisión crítica de literatura sobre activismos gordos y fat studies, la autora cuestiona la patologización de la gordura bajo la categoría médica de obesidad y propone recuperar el sentipensamiento como base de una concepción de salud que reconoce el carácter situado de los saberes y los cuidados. Por su parte, Iris del Rosario Jiménez Serrano, en su texto “Menstruar en movimiento: Salud menstrual y derechos humanos en contextos de movilidad humana en México”, nos invita a comprender la dignidad menstrual como un espacio en disputa política y corporal. La autora analiza las experiencias menstruales y su dimensión corporal como elementos intrínsecos al fenómeno migratorio. A través de una etnografía con mujeres venezolanas en Ciudad de México, expone la diversidad de realidades y desafíos de la salud menstrual en tránsito. Por otro lado, la experiencia sáfica como territorio específico de salud y bienestar es abordada en el fotoensayo de Amir Samaria León, Amy Salazar Pantoja y Sofía Garduño Huerta, de Balance Promoción para el Desarrollo y Juventud, A.C., titulado “Repensando la salud desde la experiencia sáfica”. En él, las autoras argumentan que la mirada cisheteronormada genera omisiones estructurales que solo pueden revertirse construyendo comunidad desde la disidencia sexogenérica, con el placer como componente esencial de la salud y el cuidado como responsabilidad colectiva.
Pedagogías, cuidados comunitarios y saberes encarnados
Las contribuciones restantes se interrogan sobre los espacios y vínculos desde los que se producen y transmiten saberes feministas sobre la salud: el aula universitaria, las comunidades de cuidados y la consulta de las parteras autónomas urbanas. María del Rosario Ramírez Morales, en “‘¿A ti qué te contaron sobre el sexo?’. Feminismo, sexualidad y afectividad en el ámbito universitario”, sistematiza su experiencia como docente feminista para proponer que el activismo también se ejerce desde las aulas. Su texto analiza cómo las emociones se constituyen en potenciadores de un aprendizaje significativo cuando la educación sexual adopta un enfoque afectivo, crítico y con perspectiva de género. Verónica Moreno Uribe, en “Comunidades de cuidados. Vincularidades e insubordinaciones”, ofrece una reflexión polifónica sobre las formas en que estas comunidades construyen vincularidades capaces de insubordinarse frente a las mediaciones capitalistas, patriarcales y coloniales que las explotan. Por otro lado, Yaredh Marín Vázquez, en su fotoensayo “Faldas, espejos y tejidos: contra-pedagogías del cuidado de la salud sexual por parteras autónomas urbanas”, articula la investigación antropológica, fotografía documental y práctica de partería para mostrar cómo objetos cotidianos –faldas, espejos, modelos tejidos, espéculos– se convierten en herramientas de contra-pedagogía frente al Modelo Médico Hegemónico y su historia de violencia sobre los cuerpos de las mujeres.
En conjunto, las contribuciones de este número dibujan un mapa heterogéneo de los feminismos en salud: desde la consulta ginecológica y el acompañamiento hasta el archivo comunitario y el aula universitaria; desde la corporalidad enferma y la gordura hasta el placer sáfico y los vínculos de cuidado en contextos de violencia. Este dosier es una invitación a habitar la incomodidad productiva de un campo que todavía se está nombrando y en el que la teoría, el activismo y la vida siguen siendo inseparables.
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